Caracas se convirtió esta semana en el epicentro del movimiento global anti-guerra con la Cumbre de los Pueblos por la Paz y Contra la Guerra, un evento que reunió a 600 activistas, académicos y líderes sociales de 80 países bajo el lema "Ninguna guerra es justa". Organizada por el gobierno de Nicolás Maduro junto a movimientos sociales internacionales, la cumbre denunció el unilateralismo de Occidente y exigió el levantamiento de las sanciones económicas contra Venezuela. teleSUR