Las recientes declaraciones del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, sobre la saturación del sistema judicial dominicano han generado respaldo entre juristas. Carlos Balcácer y Pedro Germán coinciden en que el colapso responde a causas estructurales: insuficiencia de tribunales, crecimiento poblacional y un presupuesto que no cumple con lo establecido en la Constitución.
Ambos expertos señalan que jueces y empleados trabajan en condiciones precarias, mientras la congestión procesal vulnera derechos fundamentales y pone en riesgo el Estado de derecho.